FuTuRo...
Hoy desperté con ganas de escribir tu realidad. Que impotencia el saber que el inicio fue tan frágil como el final, aunque tratándose de ti y tu patética debilidad, es comprensible... tu escudo esta oxidado de tantas emociones producto de tu ineptitud. Porque lloras al recordar el pasado? Fue tu estúpida curiosidad la que te hizo fallar al momento de la obra titulada Amor... joder, que el tiempo pasa velozmente a mi alrededor ya que lograste madurar, lo extraño es el medio bizarro que te tocó (demencial para la sociedad, impresionante para ti) el hombro diciéndote: sal de esa tela de frustraciones gusano arrastrado, es la hora de volar... cambiaste. Drástica, dramática y hasta repentinamente... pero cambiaste. Sentiste el calor en tu cara, el viento soplando tu armadura de diamantes, ya que por fin tu espada seria utilizada para el bien... los sueños, las ilusiones creadas por el humano con el fin de tener esperanza... llegaron a ti... la surreal utopía, donde las caretas cayeron y los corazones hablaron estaba a tu dispocisión, eras la madre, la amiga, la mujer, la hija... eras el mundo entero. Escupiste en la cara de los que jamás tuvieron Fe en ti, no tuviste misericordia... te aplaudo...
Desde esta montaña observo claramente tu felicidad, sonrío con sarcasmo tu nueva máscara... eres una Diosa, pides adoración a cada segundo, se cumplen tus deseos, tus reglas... todo era perfecto. Pero un día de esos raros, donde hasta la acción mas ridícula marca el momento mas importante... me encontraste... noto ira en tu mirada, incomprensión, dolor y falta de algo muy importante pero que se ve aplastado por la fantasía de ser superior. Pides que me arrodille ante ti, no obedezco... pides mi encarcelamiento pero no toleras el echo de que sonría a cada momento que veo tu rostro... meses de exilio en tu castillo tuve que soportar, pero siempre soltando una carcajada ante tanta pendejes de tu parte. El día de mi ejecución invitaste a todos los nublados mentales que te obedecían para que observaran la muerte de un "hombre común", solo el verdugo pudo observar mi ultima mirada a lo que en realidad me importaba... con lagrimas de sangre corriendo a través de su alma bajó la guillotina... pasaste muchos días de excesos debido a tu "triunfo", aunque una noche solo una noche miraste al cielo y me viste... tu pálides fue a tal nivel que te desmayaste, sin antes escuchar mi ultimo comentario para ti: ¡No me arrodillo ante mi única obra perfecta!.